ZARZA (RUBUS FRUTICOSUS)

Con esta planta de la familia de las rosáceas hemos tenido verdaderos problemas durante los primeros años de estar viviendo en la finca, ya que se había apoderado de mucha extensión de terreno, incluida toda la vivienda, que incluso llegó a taparla. Bueno, y ahora hay que estar atentos si no queremos que nos vuelvan a invadir.
Es un arbusto que puede llegar a los 4 m de altura, con abundantes ramificaciones que tienen muchas espinas. Las hojas son alargadas, terminan en punta, con borde aserrado y de color verde oscuro, con pequeñas espinas curvadas en el nervio central. Los tallos son delgados, flexibles, abundantes y llenos de espinas. Las flores son pequeñas, de unos 2 cm de diámetro, tienen 5 pétalos de color blanco-rosáceo y están agrupadas en racimos abiertos al final del tallo.
Los frutos son las zarzamoras, que están formadas por pequeñas bolitas de color verde, rojo o negro según su estado de madurez. Se pueden coger desde finales de agosto hasta principio de otoño.
Es un arbusto que se cría prácticamente en cualquier sitio, ya que es invasivo, por lo que es un estupendo seto, ya que crea una barrera infranqueable; pero prefiere sitios donde haya agua o humedad y suele estar hasta una altitud de 1500 m.
Esta planta está asociada a la diosa de la embriaguez, debido a su uso en bebidas de tipo alcohólico. También se utilizan sus hojas como base en la realización de infusiones y distintos tipos de té.
Los usos terapéuticos de la zarza son extensos, pero los principales son como uso antihemorrágico interno en menstruaciones prolongadas, es astringente, antidiabético, antiescorbútico, sirve para afecciones del sistema digestivo, diarreas, disentería, catarros intestinales, hemorroides, es bactericida y fungicida, sirve para la tos, gripe, resfriados, también va muy bien para poder orinar más. Es muy bueno también contra la cistitis y la pielitis, las afecciones de la boca y para los baños dérmicos.
Así que si os gustan las zarzamoras, mientras hacéis un poco de turismo rural por las pequeñas vereas de carne de la finca (pequeños caminos que siguen los animales en sus desplazamientos), podréis saborear los frutos de este arbusto, que es muy común aquí. Ah! Y cuidado con pincharos, ya que suelen ser dolorosos. Con esto me despido hasta la próxima.
Chao.
Antonio

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