TEJÓN (MELES MELES)

Este mustélido inconfundible, es muy corpulento, de patas largas y anchas, ligeramente más oscuras que el resto del cuerpo. Pelaje gris con el extremo de los pelos blancos. Posee una longitud total entre 61 y 72 cms, la cola mide entre 15 y 19 cms, la altura a la cruz es de 30 cms y un peso que oscila entre 10 y 22 kgs.
La cara es blanca con una franja negra a cada lado que parte de los ojos y se extiende hasta las orejas, que están orladas de blanco y no son muy grandes. Garganta, patas y partes inferiores negras. Cola corta, gruesa y casi blanca.
El cráneo del tejón posee una cresta muy desarrollada, por lo que para evitar ser visualizado, en ocasiones, este animal oculta su cabeza, ya que es muy llamativa. Tiene un olfato desarrolladísimo.
La distribución ecológica del tejón discurre desde el bosque de coníferas, pasando por el bosque caducifolio y mediterráneo y también por ríos, lagos y marismas.
A la hora de comer los tejones suelen escarbar los termiteros, los panales de abejas y las guaridas de los roedores, dejando en el terreno claras señales de su actuación.
Este animal, omnívoro, con cierta tendencia al régimen carnívoro, ocupa una buena posición en las cadenas tróficas, por ser muy oportunista, lo que le permite disfrutar de una amplia distribución geográfica.
La alimentación del tejón básicamente se compone en un 35% de lombrices de tierra, 20% de insectos, 18% aves y huevos, 10% pequeños mamíferos, 9% anfibios y un 8% de otras presas como frutos, caracoles o reptiles.
Las técnicas de caza de este animal, dada la considerable lentitud que tiene, no le permite capturas espectaculares. Su afición por la miel resulta notoria y le lleva a saquear tanto las colmenas domésticas como las silvestres, bien excavando las que se encuentran en el suelo como las de los árboles, cuando el enjambre está dentro.
Cuando nuestro mustélido se ve acorralado puede convertirse en un animal bastante peligroso para sus enemigos, con una fuerte resistencia, debido en su mayor parte a las largas uñas que posee y la potencia de sus fuertes brazos.
En las paradas nupciales el tejón macho ha de perseguir a la hembra hasta que ésta acceda a realizar la cópula, que como en otros casos va precedida de un sostenido mordisco en la nuca.
Las tejoneras son auténticos fortines, ya que lo tejones son unos magníficos minadores. Éstos construyen una complicada red de galerías subterráneas que resultan inexpugnables. Estas madrigueras suelen asentarse bajo las rocas o entre las raíces de grandes árboles.
Pasaros a hacer algo de turismo rural por nuestra casa-molino para intentar ver a este animal tan discreto, pudiendo disfrutar de todo el ecosistema que hay en el entorno de la hacienda. Y con este pedazo de artículo dedicado al turismo rural, me despido hasta la próxima. Chao.

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